Skip to main content

Cómo influye el tipo de cordaje en el control y potencia del jugador

By julio 2, 2024No Comments

Elige la base antes de la emoción

El cordaje no es un accesorio cualquiera; es la piedra angular que convierte tu swing en magia o en caos. Un jugador que ignora la diferencia entre poliéster y multifilamento está jugando a ciegas. Aquí no se trata de moda, se trata de physics, de cómo la pelota responde bajo presión.

Poliéster: la bestia de la potencia

Si buscas golpes que atraviesen la red como una bala, el poliéster es tu aliado. Se endurece bajo el impacto, devolviendo energía al máximo. El trade‑off: pierde algo de feeling, la sensación se vuelve más rígida. Los agresivos lo aman; los controladores lo evitan. No es cliché: el poliéster penaliza los errores con más dureza.

Multifilamento: el susurro del control

Para los que prefieren pintar cuadros delicados, el multifilamento es la brocha perfecta. Suave al tacto, absorbe vibraciones, permite colocar la pelota exactamente donde quieres. La potencia disminuye, pero la precisión se dispara. En torneos de arcilla, muchos tops eligen esta opción para crear ángulos imposibles.

Hybrid: la mezcla que divide opiniones

Los híbridos combinan núcleo sintético con capas de poliéster. El resultado: una curva intermedia, ni muy duro ni demasiado blando. Aquí la regla es probar, porque la sensación varía según la tensión que apliques. Un golpe de 55 libras puede sentirse como 45 o 65 dependiendo del modelo.

Tensión: el dial secreto

Mira, la tensión es el segundo factor después del material. Si subes la tensión, ganes control, pierdes potencia. Baja la tensión y la pelota vuela, pero la precisión se esfuma. La regla de oro: 23‑24 kg para jugadores intermedios, 25‑26 si buscas más agresividad.

La superficie del juego importa

En pista dura, el poliéster brilla; en arcilla, el multifilamento reina. La velocidad de la cancha multiplica o atenúa la característica del cordaje. Ajusta según la temporada y el torneo, no te quedes con una configuración todo el año.

Un experimento rápido

Prueba dos sets con tensiones distintas, cambia el material y mide la diferencia en la zona de impacto. No necesitas laboratorio; una simple hoja de puntuación basta. Verás cómo la pelota responde a cada microajuste y podrás decidir si el control vale la pérdida de potencia.

Acción inmediata

Ajusta la tensión en 2 kg más firme que tu medida habitual y cambia a un híbrido con núcleo multifilamento. Ve al entrenamiento mañana y siente la diferencia. Eso sí, registra la sensación y vuelve a calibrar si el control se vuelve incómodo.